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El acabado lacado es uno de los más utilizados en manillas y herrajes, especialmente en proyectos de interior. Su apariencia limpia y la amplia variedad de colores lo convierten en una opción muy atractiva. Sin embargo, no siempre es la solución más adecuada.

En Ortiz creemos que elegir bien empieza por conocer tanto los pros como los contras del lacado.

¿Qué es el lacado en manillas?

El lacado consiste en aplicar una pintura líquida sobre la superficie de la manilla, generalmente mediante pistola, creando una capa uniforme de color. Es un proceso habitual en acabados decorativos y permite una gran libertad estética.

Ventajas del lacado en manillas

Gran variedad de colores y acabados

El lacado permite:

  • Colores sólidos (negro, blanco, gris, etc.)
  • Acabados mate, satinado o brillo
  • Adaptación a proyectos personalizados

Es ideal cuando el diseño y la coherencia estética son prioritarios.

 Acabado uniforme y elegante

La pintura líquida proporciona:

  • Superficie lisa
  • Sensación visual cuidada
  • Integración perfecta con puertas y otros elementos decorativos

Buena opción para interiores

En espacios de uso moderado, el lacado funciona correctamente y mantiene su aspecto durante años si se utiliza de forma adecuada.

Coste contenido

Frente a otros tratamientos más técnicos, el lacado suele ser una opción:

  • Más económica
  • Fácil de producir
  • Accesible para proyectos residenciales

Desventajas del lacado en manillas

Menor resistencia al uso intensivo

El principal inconveniente del lacado es su resistencia:

  • Puede marcarse con roces continuos
  • Es más sensible a golpes
  • Con el tiempo puede perder uniformidad

 No recomendado para exterior

El lacado:

  • No protege frente a humedad prolongada
  • Puede deteriorarse con cambios de temperatura
  • No resiste bien ambientes agresivos

Por ello, no es adecuado para puertas exteriores.

 Mantenimiento más delicado

Las manillas lacadas requieren:

  • Limpieza suave
  • Evitar productos abrasivos
  • Más cuidado para mantener su aspecto original

Menor durabilidad frente a otros acabados

Comparado con:

  • Termolacado
  • Galvanizado
  • Acero inoxidable

El lacado tiene una vida útil más limitada, especialmente en entornos profesionales o de alto tránsito.

¿Cuándo es buena idea elegir manillas lacadas?

Desde Ortiz recomendamos el lacado cuando:

  • Se trata de puertas interiores
  • El tránsito es bajo o medio
  • El diseño y el color son prioritarios
  • Se busca una solución estética y económica

Conclusión

El lacado en manillas es una opción válida y atractiva, pero no universal. Conocer sus ventajas y desventajas permite tomar decisiones más acertadas y evitar problemas a largo plazo.

En Ortiz apostamos por soluciones que combinan diseño y funcionalidad, siempre adaptadas al uso real de cada espacio.